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Monitor Forma de Onda, la herramienta imprescindible

Monitor Forma de Onda, la herramienta imprescindible

Tanto las cámaras como los equipos de vídeo asistencia en el set vienen con muchas herramientas para facilitar el trabajo y agilizar todo tipo de producción, sobretodo las que requieren velocidad y precisión.  Herramientas como la zebra para vigilar las altas luces y evitar sobreexponerlas; o el false color para controlar de un vistazo la exposición y el contraste en el cuadro. Todas tienen su utilidad y conviene conocerlas a fondo para poder evitar errores humanos que todos cometemos por juzgar rápidamente un encuadre. Aunque si tuviésemos que quedarnos con solo una herramienta, sin duda, esta sería el Monitor de Forma de Onda.

Un Monitor de Forma de Onda es en esencia un osciloscopio que analiza la luminancia de una señal de video. En otras palabras, es una herramienta que nos dice la luminancia línea a línea y la representa en una gráfica. Una de las mayores ventajas es que da dicha información en tiempo real, por lo que podemos ver una representación al momento de lo que esta captando nuestra cámara. A grandes rasgos, la izquierda del MFO corresponde a la parte izquierda del encuadre, así como la base del MFO corresponde a los negros y la parte más alta a las altas luces.Además de conseguir una exposición correcta, el MFO también sirve para igualar cámaras en un set multi-cámara y ahorrar mucho trabajo de postproducción para compensar señales de video desiguales. Con la misma idea, también es una de las herramientas más útiles en el retoque de color.

La luminancia en un MFO la podemos ver representada mayoritariamente en la escala IRE, donde 0-2,5 es el negro absoluto y 100 es el blanco (en cámaras más modernas encontramos de 100 a 109 el rango de superblancos ya que pueden retener más información antes de quemar los blancos). Aunque es una escala que nació de las señales analógicas, se sigue usando como unidad de medida.

Antes de seguir con la explicación, haremos un inciso en el concepto de exposición. Exponer correctamente no es solo que la cámara capte una imagen como queremos representarla, sino que esa captación sea la que queremos que se vea en los monitores, pantallas y medios de reproducción final. Exponer una escena para que este “bien iluminada” no significa que al finalizar todo el flujo de trabajo salga como la habíamos concebido inicialmente, al menos no sin problemas en postproducción.

Exponer correctamente en video es un poco más delicado que en fotografía fija, sobretodo cuando entramos en el broadcast televisivo. En fotografía hay que tener muy en cuenta también como se verá la imagen una vez impresa y también vigilar los espacios de color. Pero por como funcionan los espacios de color y las curvas logarítmicas (como representan la imagen captada y el rango dinámico cada una de la cámaras) podemos hacer más errores si no conocemos bien el material con el que estamos trabajando.

En video tenemos 4 espacios de color principales hoy en día: 

  • La Recomendación 709, que pueden representar unos 6 Stops de rango dinámico y corresponde al estándar para emisión de video HD.
  • La Recomendación 2020, una evolución de la 709 para el UHD con unos 15 stops de rango dinámico.
  • El DCI pensado para cine.
  • ACES, el espacio estándar creado para el cine digital y que permite una representación máxima teórica de 25 Stops. Está pensado como un espacio que permita unificar sistemas y mejorar el flujo de trabajo cuando se utiliza imagen de diversos orígenes, desde escaneado de analógicos a cámaras de cine digital.

Conocer la curva a la que trabaja la cámara y la curva destino (si nuestro proyecto será para cine o para televisión) nos ayudará a saber en qué punto situar el gris medio y las pieles. También nos dará información de donde podemos llevar más al extremo la imagen porque retendremos más información (hay sensores que trabajan mejor las altas luces y sensores que tienen muy buenos negros).

Lo mejor es buscar la información del propio fabricante, sobretodo dónde sitúan en sus curvas logarítmicas el gris medio (en Rec.709 por ejemplo suele situarse en 45 IRE). En caso de no encontrar la información, siempre se pueden hacer pruebas de cámara con una carta de color.

Tabla con los grises medio en las curvas más comunes:

Curva logarítmica

Gris Medio

S-Log 2 (Sony)

32 IRE

C-Log (Canon)

32 - 33 IRE

RED (aprox.)

39 - 41 IRE

Alexa Log-C

42 - 46 IRE

Una vez sabemos dónde situar nuestro gris medio o nuestras pieles, es tan fácil como mirar el MFO mientras ajustamos la exposición en cámara hasta poner la franja de la imagen donde está nuestro gris medio o nuestras pieles en el punto de gris deseado (en el caso de Rec.709, a 45 IRE). Si hemos expuesto correctamente, luego en el etalonaje es mucho más fácil ajustar ese gris medio al estándar donde vamos a emitir nuestro material y así asegurarnos de que la imagen emitida es lo más fiel posible a lo que quiere el DoP y el cliente del proyecto.

En las siguientes imágenes de ejemplo, podemos ver como la piel esta ligeramente sobreexpuesta (alrededor de 80 IRE) pero ya era la intención artística en este caso, siendo nuestro punto de referencia para la exposición correcta el maletín.Inicialmente puede parecer una herramienta complicada de usar, pero con un poco de práctica es muy fácil habituarse a ella. Al final, cuanto más la usemos más conoceremos los límites de nuestra cámara, lo que nos permitirá ganar en eficiencia. Además, tendremos la certeza de que el producto final estará expuesto exactamente como queremos, sea cual sea la plataforma de destino de nuestra producción.